Mirlo acuático (Cinclus cinclus)
El mirlo acuático es negro con babero blanco, que contrasta claramente con el resto del cuerpo, limitado por una franja pardorrojiza, de silueta rechoncha y con la cola corta, que a menudo mantiene levantada. Es parecido a un chochín, pero de mayor tamaño. Hábitat Es huésped típico del tramo alto y medio de la red fluvial, y prefiere afincarse en los parajes escabrosos, de márgenes rocosas y abundantes cascadas. Asciende por los arroyos de montaña hasta los 2.500 m de altitud, observándose ejemplares erráticos en los ibones y lagunas de las cubetas alpinas.
Empujados por el hielo que inhabilita ciertos regatos, los mirlos acuáticos montanos descienden in invierno a las llanuras cercanas para repartirse algunos por los ríos y bordes de embalses, donde ninguno se quedará a criar.
Reproducción Aproximadamente en cada kilómetro de río habita una pareja, que vive junta durante todo el año y sólo se marchan cuando el riachuelo se hiela.
Una gran bola de musgo, escondida en un hueco entre rocas o metida en el agujero de un canal de molino o puente, muchas veces detrás de una cascada que los pájaros atraviesan volando, le servirá de nido.
Su puesta es de 5 ó 6 huevos. La incubación dura entre 14 y 18 días; los polluelos permanecen en el nido unos 19 a 25 días. Tiene dos puestas anuales.
Dieta El mirlo de agua tiene una alimentación muy completa y variada, pues lo mismo captura las larvas acuáticas de efémeras y libélulas, renacuajos o cangrejos, que pesca pequeños peces, como pardillas, bermejuelas, lamprehuelas y cachos, todos ellos bajo el agua. En la superficie busca caracoles y limacos, o en un vuelo rápido sobre el agua atrapa mariposas y otros insectos.
Para cazar se mantiene primero al acecho, se zambulle y camina sobre el fondo.
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